Condenado a pagar alquiler a pesar de no vivir en la casa por orden de alejamiento | Legal

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Condenado a pagar alquiler a pesar de no vivir en la casa por orden de alejamiento | Legal

La obligación de pagar el alquiler no se suspende con el cese de la residencia en la vivienda, aunque la privación se imponga con medida restrictiva. El arrendador tiene derecho a cobrar hasta la extinción del contrato. Así lo recuerda la Audiencia Provincial de Barcelona en una sentencia en la que confirma la condena de un hombre a pagar a la casera los meses en los que su expareja permaneció en la casa que habían compartido una vez abandonó la casa por orden judicial . En total tendrás que pagar 3.250 euros (más intereses) durante diez meses como impago.

La sentencia (cuyo texto está disponible aquí), se niega la exnovia a afrontar sola el pago, como pretendía el condenado, por no ser ella la propietaria de la renta. Los magistrados aplican el llamado «principio de relatividad de los contratos», contenido en el artículo 1.257 del código civil, que establece que «los contratos producen efecto sólo entre los sujetos que los otorgan y sus herederos».

Según los hechos establecidos, el hombre había alquilado el piso donde vivía con la madre de su hijo en septiembre de 2016 por 325 euros al mes. Dejó de pagar el alquiler durante el tiempo que tuvo que salir de la residencia (entre abril de 2018 y enero de 2019). Según una vecina en el juicio por impago, la mujer “estuvo tres o cuatro meses viviendo sola con su hijo”.

El hombre argumentó que como ya no vivía en la casa, su ex pareja debió pagar el alquiler. También afirmó que el propietario sabía esto porque, después de que se comprometieron, una amistad continuó uniéndolos.

Sin embargo, tanto el juzgado como la audiencia, ante la que recurrió el condenado, rechazaron su tesis.

En primer lugar, subrayan los magistrados en su sentencia, la orden de alejamiento que le obligaba a abandonar la vivienda no atribuía el uso de la vivienda a la expareja. Por lo tanto, no podía convertirse en titular del contrato. En todo caso, aclaran, ella era la única que podía ser sustituida como inquilina, pero «ni notificada ni pagada».

En segundo lugar, no creen que se acreditara el conocimiento de la situación por parte de la casera ya que mantenía una supuesta amistad con el incumplidor. Ninguna de las circunstancias, faltan, “privan al demandado, aquí recurrente, de su condición de arrendatario, con la consiguiente obligación, frente al arrendador, del pago de la renta”. En consecuencia, condena al demandante al pago de los meses de alquiler que había dejado de pagar desde que abandonó la vivienda, por un total de 3.250 € más intereses.

By |2022-09-10T10:29:20+00:00septiembre 10th, 2022|Categories: Inmobiliaria|Tags: , , , , , , , , , |0 Comments

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